Conexión

Por qué no llego al orgasmo con el coito y cómo lograrlo

Sinceramente, amigas, lo desconozco. Lo que sí sé es que, mientras entre ellos alardean de ligues con el pecho tan hinchado como el de un palomo de campo, la cosa cambia cuando hay una mujer en la sala. Entre ellos había algunos casados, solteros y divorciados. Vaya, una macedonia de estados civiles en toda regla. Pues bien. Con nuestras copas de vino en la mano y charlando de todo un poco, llegó el momento de las conversaciones picantes. Fue entonces cuando D.

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¿Es orina?

Y ya no digamos nada cuando él piensa exactamente igual. El desconocimiento del cuerpo femenino a día de actualidad sigue siendo una realidad. Y a los sexólogos nos entristece descubrir que todavía tanto ellas como ellos piensan que la forma de llegar al orgasmo estando en pareja es sin la estimulación del clítoris, solo con las sensaciones que provoca el nabo en la vagina. Es un algo narcisista pensar o necesitar pensar «mi pene es la que le da ese placer, es la que hace que ella se retuerza de gustirrinín. Todo no gira alrededor de ti, esto gira alrededor de ella, de la sensibilidad que ella tenga o no tenga en su vagina. A las mujeres, sobre todo a las que hemos nacido hace ya unos añitos, se nos inculcó la abstracción de que tocarnos era algo limitado, no había que hacerlo, estaba achaque visto. Y si estamos diciendo que el desconocimiento del cuerpo es fatal, imaginaros que hay del conocimiento de cómo facilitar el orgasmo femenino.

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El médico griego pensaba que este deducido ayudaba a crear niños. En el siglo XVII, el anatomista holandés Regnier de Graaf escribió un innovador ensayo sobre los órganos reproductivos femeninos. En él hay una descripción del deducido y lo vincula a una faja erógena dentro de la vagina que se parece mucho a la glándula masculina, explica el texto. Con chorro incluido. Eso es desde unas pocas gotas a una taza entera.

Las claves para alcanzar la corresponsabilidad con Alberto Soler

La mujeres por el contrario son las principales responsables de las tareas invisibles que son las tareas de boceto y organización son las menos visibles debido a sus características: Son tareas mentales, no de ejecución. Es difícil medir y cuantificar el tiempo dedicado a cada tarea. La gestión de estas tareas es una fuente de estrés importante, es lo que se llama carga mental. Para hablar de cómo lograr un cambio en levante sentido, hoy entrevistamos a Alberto Soler, psicólogo y conferenciante. No te lo pierdas.

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